lunes, 18 de enero de 2016

Lactancia, porteo y colecho


Tres años han pasado más o menos desde que escribí la última entrada... casi nada. En este tiempo una nueva vida cobró forma dentro de mi vientre y el 7 de noviembre de 2013 nació Érika, mi hija. Desde entonces la vida es caóticamente maravillosa y yo me siento aterrada y feliz, porque no se puede ser feliz sin miedo igual que no se puede ver la luz sin la oscuridad.

Siempre he oído que ser madre te cambia la vida. En mi caso no ha sido así. Mi vida está ahí, igual que siempre. Mi familia, mis amigos, la realidad que me rodea... todo está como siempre. Todo menos yo. Yo ya no soy ni volveré a ser nunca la misma. He cambiado por completo, me he vuelto del revés y tras un reajuste total de prioridades, necesidades, emociones y demás sigo sin encontrarme del todo tal y como era antes. Y, superado el miedo inicial a perderme del todo, siento que esta nueva yo es mucho más completa, porque ya no soy, ahora somos.

Ser madre es difícil. Ser madre soltera lo es un poco más, pero cuando la maternidad es tan elegida y deseada como la mía todo tiene sentido y cada lágrima tiene su recompensa. Al final del día, sobre todo si ha sido un día duro, la sonrisa de Érika borra todo lo malo y nos vamos a dormir las dos con el corazón calentito de felicidad, o "candelito", como dice ella.

Si tuviera que describir nuestra maternidad hasta ahora en pocas palabras estas serían lactancia, porteo y colecho. Y tiene gracia porque ni siquiera sabía qué significaban las dos últimas hace apenas tres años. Pueden parecer tres simples palabras, pero engloban tal cantidad de decisiones, sentimientos, emociones y reivindaciones que asustan.

Tras un parto maravilloso, rápido y consciente me vi con mi hija en brazos y todo un abismo a mi alrededor. Agotada y abrumada, pasé semanas sin dormir vigilando su sueño y su respiración. Todas las decisiones que había tomado durante el embarazo no se correspondían con la realidad que estaba viviendo. Todo lo que me habían enseñado, todo lo que había aprendido durante mi vida sobre ser madre, todos los consejos recibidos solicitados o no... nada tenía sentido. La sensación era como si alguien me hubiera regalado un librito de instrucciones en un idioma que no entendía. Estaba totalmente desbordada.

Durante el embarazo había comprado todo lo que se supone que iba a necesitar: bañera, carros, libros sobre crianza, biberones, juguetes, cuna (esta era prestada, menos mal), etc... Ahora sé que me lo podía haber ahorrado todo, que es mucho más simple que todo eso, pero claro, para llegar donde estoy ahora he tenido que pasar por ahí. También había decidido durante el embarazo que iba a darle el pecho a Érika, o al menos iba a intentarlo, porque dado el caso de la cantidad de madres que "no tienen leche suficiente" era poco probable que yo tuviera la suerte de ser de las que "sí tenían leche". Érika nació y a los diez minutos ya la tenía en el pecho, sin embargo dos días después había decidio unas diez veces dejar de darle el pecho y le había dado su primer biberón... ¿por qué? Porque creía que no tenía leche, porque creía que dar el pecho no dolía y porque con la leche de fórmula de hoy en día los niños se crían igual de bien que con la leche materna. Tres mentiras como tres catedrales. Gracias a la insistencia de mi madre que me decía que al menos le diera el primer mes, fui alternando biberones y pecho hasta que decidí escuchar mi instinto, apostar por la lactancia materna exclusiva y buscar ayuda para lograrlo. La frase "tú eres todo lo que necesita tu bebé" fue determinante y a los dos meses teníamos una lactancia maravillosamente asentada que aún dura (Érika tiene 26 meses). Ese logro hizo que me replanteara todo lo demás... ¿y si dejaba de escuchar a los demás y me escuchaba a mí misma? ¿Y si me olvidaba de todo lo que había aprendido que tenía que hacer y hacía lo que realmente sabía que tenía que hacer? Y así llegó el porteo. Dejar de meter a Érika en un carro de plástico y llevarla en brazos todo el tiempo gracias a los portabebés ergonómicos fue una de las mejores decisiones de mi vida. Érika dejó de llorar, yo de preocuparme, gané en movilidad, independencia y felicidad. Y no, no me duele la espalda aún cuando hoy en día la sigo porteando (y ojalá que dure). Entonces fue cuando llegó la tercera decisión importante: el colecho. Sacar a Érika de la cuna de noche para darle el pecho, dormirla y volver a meterla en la cuna con cuidado para que no se despertara me parecía un sinsentido agotador... ¿y si la tumbaba en la cama conmigo mientras le daba el pecho? Y con lo bien que estamos las dos así... ¿y si la dejo dormir un ratito aquí conmigo? Y como no encontré ninguna razón para no hacerlo, a los dos meses la cuna fue devuelta a su dueña original y el colecho se implantó en nuestras vidas junto con la lactancia y el porteo. A los seis meses Érika alternó el pecho con la cuchara así que los biberones junto con los carritos de paseo y la cuna entraron a formar parte de las "cosas que realmente nunca hubiera adquirido de haberlo sabido". Hay personas en mi vida que fueron decisivas para que yo fuera capaz de tomar estas decisiones y siempre les estaré agradecida. Ellas me devolvieron la confianza en mí misma que el miedo a equivocarme había escondido en un cajón muy pequeñito dentro de mi cabeza. Ahora ese cajón está abierto y a diario salen de él decisiones que marcan nuestra vida. A veces son decisiones acertadas, otras no tanto, pero todas tienen en común que son mías.

Tenemos un exceso de información con respecto a la maternidad y pocos filtros para saber qué camino elegir. El exceso de información y los consejos gratuítos que no pedimos hacen tanto ruido que en muchas ocasiones logran tapar nuestra voz interior, nuestro instinto de mamíferas sabias que durante cientos de años ha mantenido viva a la humanidad. Yo me convencí de que las mujeres somos sabias por naturaleza (y que conste que no es una afirmación excluyente). Si mi cuerpo había sido capaz de crear huesos y órganos en mi vientre... ¿cómo no iba a ser capaz de hacer todo lo demás?

Creo que ser padres, en general, es difícil. Sobre todo por el cansancio y las dudas. Pero es un camino maravilloso que estoy deseando seguir recorriendo.






jueves, 11 de abril de 2013

Positivo


4 de marzo de 2013, 6:20 de la mañana...

Aún era de noche, pero era imposible estar más tiempo en la cama. Había estado vigilando el reloj cada media hora durante toda la noche esperando que amaneciera y ya no aguantaba más, así que me levanté y me fui directa al baño. Saqué el test de embarazo de su envoltorio esperando encontrar unas instrucciones de uso o algo parecido, pero como había temido durante toda la noche, allí no había nada más que el test y yo no sabía cómo se usaba... ¿qué se supone que debía hacer ahora?. "Debes utilizar la primera orina de la mañana y si es positivo, nos llamas", recordaba a mi ginecólogo mientras me facilitaba el test 18 días antes, momentos después de inseminarme, y yo con los nervios y la emoción había olvidado preguntarle cómo se ulitizaba el test y cómo sabría si el resultado era positivo. Aguantándome las ganas de hacer pis, me fui al salón y abrí el portátil esperando encontrar algunas instrucciones de uso de aquel test pequeñito en internet y, por suerte, las encontré antes de hacerme pis encima. Fui al baño corriendo, realicé las operaciones oportunas y me senté a esperar el resultado mirando el test apenas sin pestañear. Al principio se puso todo rosa, inmediatamente apareció la primera línea, la que, según internet, garantizaba que el test estaba en perfectas condiciones... 30 segundos... 1 minuto... 1 minuto y 20 segundos... de pronto otra pequeña línea, mucho más clarita, empezó a tomar forma. Positivo. No podía tener tanta suerte. A los dos minutos la segunda línea seguía siendo de un tono mucho menos oscuro y menos nítida que la primera, pero ahí estaba, no había duda, y según internet, eso solo podía indicar una cosa, ¡estaba embarazada!

Miré el reloj, las 6:50. Mi padre debía estar despertándose para ir a trabajar, así que le llamé al móvil.
- Papá... ¿estás despierto?
- Ahora sí... ¿estás bien?- Lo había despertado.
- Sí, es que me he hecho la prueba y ha salido positivo.
- Pero, ¿qué hora es? ¿Estás bien?- Además de despertarlo, le había dado un buen susto.
- Sí, estoy bien. Voy para allá.

Aún no había amanecido cuando cogí el test de embarazo, con la segunda línea cada vez más nítida, a Lúa, mi perrita, que había seguido todo el proceso con curiosidad mirándome desde la cama, y conduje hasta casa de mis padres. Por el camino le mandé un whatsapp a mi hermana, "Eli, ¿estás despierta? ¡Es positivo!" Antes de aparcar recibí la respuesta de mi hermana, "¿Y eso qué significa, estás embarazada o no?" También la había despertado. Sonriendo terminé de aparcar y entré en casa de mis padres mientras amanecía. Allí todos estaban despiertos, esperándome. Les enseñé el test para asegurarme de que ellos veían lo mismo que yo, dos líneas, y miramos de nuevo internet para asegurarnos. Dos líneas. Positivo. Estaba embarazada.



Todo había comenzado un año antes. Siempre he sabido que algún día llegaría el momento en que querría ser madre y tener una familia, y, llegado el momento, de no tener pareja, afrontaría la maternidad en solitario. Y un día de pronto, ese momento llegó, Lo sentí de una forma totalmente natural: había llegado el momento de ser madre, o al menos, de intentarlo. Tengo ovarios poliquísticos, tomo anticonceptivos desde que tenía 15 años, y mi ginecólogo siempre me había advertido de la dificultad de concebir, pero me tranquilizaba diciéndome que cuando quisiera ser madre, seguiríamos un tratamiento de fertilidad y lo intentaríamos.

Como digo, el momento había llegado. Así lo sentía yo. Tenía 32 años, un trabajo con un buen horario y un piso pequeñito pero suficiente. Y no, no tenía pareja. Siguiendo las recomendaciones de Ana, que había pasado hacía poco por el mismo proceso, acudí a mi médico de cabecera para que me explicara mis opciones y las posibilidades de llevar a cabo el proceso a través de la Seguridad Social. Mi médico me derivó al ginecólgo, que a su vez me derivó a la Unidad de Reproducción de Huelva que se encuentra en la cuarta planta del Hospital Vázquez Díaz. Creo que pasaron unos 6 ó 7 meses hasta que me llamaron la primera vez, tiempo relativamente corto, pues me habían dicho que las listas de espera duraban una media de un año y medio. Lo primero fue hacerme las respectivas pruebas para asegurarnos de que, aparte de los ovarios poliquísticos, todo lo demás funcionaba correctamente. Desde octubre hasta diciembre estuve haciéndome diferentes pruebas en el Hospital Juan Ramón Jiménez. Entre ellas, se encontraba la Histerosalpingografía, que consiste en una radiografía con contraste para ver la permeabilidad de las trompas de Falopio. Es una prueba que precisa de una preparación previa desde la noche antes para que no resulte dolorosa, pero aún así, aunque hay mujeres que afirman que no les dolió nada, a mí me resultó lo más doloroso de todo el proceso (hasta que llegue el momento del parto, seguro). Claro, que si tienes la suerte que tenemos las chicas de Huelva de tener a una enfermera como Eva que te atienda con ese cariño, sensibilidad y buen humor... pues todo se hace mucho más llevadero. Tras la Histerosalpingografía y los días de reposo pertinentes, a principios de diciembre me tocó volver a la Unidad de Reproducción para conocer los resultados de las pruebas y el proceso que íbamos a seguir. Allí la ginecóloga me dijo que todas las pruebas habían salido bien y me explicó qué íbamos a realizar una inseminación artificial y que en enero comenzábamos con la estimulación ovárica. Recuerdo sus palabras al despedirnos: "Evelin, disfruta de estas navidades porque las navidades que viene van a ser totalmente diferentes". Sonreí, miré a mi madre que se había puesto a sudar del susto, y salí al frío de diciembre con el corazón calentito y la certeza absoluta de que estaba haciendo lo correcto.

Esas navidades compartí con el resto de mi familia y mis amigos más cercanos el proceso que estaba a punto de comenzar. Brindamos, reímos y soñamos despiertos con la posibilidad de aumentar la familia en poco tiempo. Nunca, durante todo el proceso, me he sentido sola, o juzgada, sino todo lo contrario. Me he sentido y me siento apoyada, comprendida y muy acompañada. Tengo una suerte increíble. Lo sé.

Por fin en enero comenzamos el primer ciclo de estimulación ovárica. Me explicaron que podríamos realizar hasta seis ciclos de estimulación, que coincidirían con mis reglas, que no tenía porqué quedarme embarzada en el primero,e incluso cabía la posibilidad de realizar los seis ciclos sin quedarme embarazada, pero que no debía pensar en eso, sino poner todo de mi parte y esperar lo mejor. Comencé con los pinchazos y a los seis días acudí a ver cómo iban mis ovarios. Me llevé una gran decepción cuando vimos que ninguno de los dos había dado ninguna respuesta. El ginecólogo me tranquilizó y me explicó que, si con este ciclo no conseguíamos nada, en el segundo ajustaríamos el tratamiento hormonal. Aún así, seguí con el ciclo y a la semana siguiente acudí de nuevo a ver cómo iba todo. Estaba convencida de que iban a decirme lo mismo, que mis ovarios no respondían, pero me llevé una sorpresa cuando vimos que uno de ellos estaba listo para ser inseminado. "¿Y ahora?" pregunté. "¿Ahora te vienes pasado mañana que te inseminamos?" me respondió la ginecóloga sonriendo.

Dos días después era 14 de febrero. Era una señal, decían todos, pero yo sabía que era muy poco probable que todo saliera bien a la primera. Entré en la consulta con muchas ganas de hacer pis (me habían dicho que tener la vejiga llena falicita mucho el proceso de inseminación) y muy nerviosa. No sé si he dicho anteriormente que todo el equipo de la Unidad de Reproducción de Huelva son un amor. De verdad. Profesionales, cariñosos, atentos... ¡un amor!. Subida al potro ginecológico ví cómo traían el semen que me iban a introducir mientras enfermeras  y ginecólogos bromeaban diciéndome que si me quedaba embarazada y era niño, no le pusiera Valentín. En consultas anteriores me habían explicado que escogían a un donante de semén que, además de ser genéticamente compatible conmigo, compartiera mis rasgos físicos para que el bebé se pareciera a mí lo máximo posible. Terminó la inseminación y me dejaron unos minutos subida al potro. Entonces entró una de las enfermeras y me dijo:
- ¿Sabes que día es hoy?
- San Valentín- Dije yo.
- Anda ya. Hoy es el día de la protesta contra la subida de la luz. Esto hay que cambiarlo, y si los políticos no hacen nada, tendremos que hacerlo nosotros, ¡podemos hacer un mundo mejor, si nos movemos todos!
Eso sí que fue una verdadera señal.

Cuando salí de la consulta, mientras volvíamos a casa, mi madre me dijo que me habían inseminado a la misma hora a la que yo había nacido. "Otra señal", dijo mi madre. Y sonreí.
Tenía que esperar 18 días para hacerme el test de embarazo que me habían dado en la Unidad de Reproducción.

No tuve conciencia de que realmente estaba embarazada hasta que el 21 de marzo me hicieron la primera ecografía. Medía 8mm y pude escuchar cómo le latía el corazón. Increíble.




Voy a ser madre.









sábado, 10 de julio de 2010

Ismael Serrano


Una de las cosas que más llena mi vida es la música. Pocas cosas me emocionan e influyen en mi estado de ánimo tanto como la música. Y dentro de la música me emociona especialmente la música de autor. Y dentro de la música de autor está Ismael Serrano que, además de ser uno de los cantautores más importantes de nuestro país, es el autor de la música que marcó y cambió mi vida... para mejor, claro, hasta tal punto que puedo contar mi vida en etapas según sus discos... ya verás.



Creo que tenía unos 17 años cuando escuché la primera canción de Ismael Serrano en la radio aunque no recuerdo cual era. A partir de ese momento Atrapados en azul sonaba siempre en mi walkman camino de clase. Yo estaba en el instituto y me enamoraba por primera vez... miraba hacia el futuro y me daba vértigo pensar qué iba a ser de mi vida cuando aquella etapa terminara, qué pasaría con mis amigos de clase, con mi primer amor... canciones como Vértigo y Amo tanto la vida ponían notas y palabras a mis sentimientos. Con Papá cuéntame otra vez y México insurgente se empezaba a despertar la repúblicana roja, rebelde e incomprendida que dormía en mí y Un muerto encierras me daba una idea de lo que podía ser el futuro de cualquier relación... y éso me aterraba.



Despúes de COU no tenía ni idea de qué hacer con mi vida. Ismael sabía cómo me sentía y lo cantaba en Últimamente. La Memoria de los peces sonaba una y otra vez en la minicadena de mi habitación mientras yo me preguntaba para qué servía ser mayor de edad si me sentía igual de pequeña y perdida que antes. A veces deseaba no ser tan diferente a las amigas con las que había crecido que ya andaban con planes de boda mientras yo sentía la necesidad de cambiar el mundo y no sabía por dónde empezar. A veces deseaba ser más parecida a ellas, tener sus espectavivas y que me dieran igual la política y las injusticias sociales; pero como cantaba Ismael en Ya quisiera yo, el caso es que me afectaban demasiado y finalmente partí buscando mi sitio en otra parte.



Viviendo lejos de mi familia por primera vez en mi vida y en una nueva ciudad sentí por primera vez el miedo a estar sola... pero entonces Ismael me tranquilizaba cantándome No estarás sola y yo me sentía reconfortada. Mis compañeras de piso acabaron sabiéndose todas las canciones de Los paraísos desiertos y yo soñaba con vivir algún día en Madrid y quedar en el Km 0. Escuchando La cita comprendí que los amigos que entonces me acompañaban no iba a estar siempre ahí y que probablemente no volvería a ver a muchos de ellos y decidí que desde aquel momento viviría la vida intensamente y disfrutaría de las personas que me acompañaran en cada etapa de mi vida.




El tiempo pasó y yo volví a cambiar de ciudad, pero ya no tenía miedo. Mi vida era mía y yo la gobernaba, dando tumbos, pero a mi manera. Un compañero de clase me grabó La traición de Wendy y escuchando Si Peter Pan viniera me di cuenta que ya no era tan niña. En aquella época me deshice de muchas cosas que no me aportaban nada y empecé a acercarme a aquello que realmente tenía importancia para mí. Decidí mi futuro profesional por primera vez en mi vida y seguí soñando con cambiar el mundo aunque ahora ya sabía de qué forma. Cada vez que escuchaba Pájaros en la cabeza me recordaba que tenía que tener los pies en el suelo... siempre me ha costado tan poco despegarme del suelo... Quería volar, quería correr, quería descubrir nuevos mundos, conocer nuevas gentes y vivir nuevas experiencias. Tenía el mundo por delante.



Cuando terminó aquella etapa me tocó hacer recapitulación de todo lo que había hecho y lo que me quedaba por hacer. Me tocaba formar parte definitivamente del mercado laboral y volvió el miedo. Sentía miedo por todo: tenía miedo de no encontrar un trabajo, de haberme equivocado de profesión, de volver a casa, de perder mi independencia, de no volver a enamorarme... y sobre todo tenía miedo de tener miedo a lo que estaba por venir. Como siempre las canciones de Ismael vinieron a mi rescate y me recordaron que no hay que dejarse llevar por El virus del miedo y que, sin saber cómo ni cuándo, Sucede que a veces algo te eriza la piel y te rescata del naufragio... y así fue. De pronto se cruzaron en mi camino unas 1000 personas que tenían mucho y bueno que decir, acordes de guitarra, fotos de lugares lejanos y formas nuevas de comenzar una relación llena de amor, complicidad y nostalgia. Mi primer coche me devolvió la independencia que creía haber perdido y en su radio-CD sonaba Jóvenes y hermosos mientras conducía por la carretera que atravesaba Doñana camino de la playa. Al poco tiempo encontré trabajo de cajera en un supermercado convirtiéndome en la Reina del súper que cantaba Ismael en Naves ardiendo más allá de Orión.



Fue al terminar aquel trabajo que la vida me cambió definitivamente. Ismael sacaba nuevo disco, Sueños de un hombre despierto, y a mí se me empezaban a cumplir sueños que ni siquiera me había atrevido a soñar. Sentía como si yo fuese Cansandra y por fin alguien creía en mí y me daba la razón. De nuevo cambié de ciudad, esta vez para irme al lugar donde siempre había querido estar. Canción de amor y oficina sonaba en mi mp3 mientras recorría las calles de mi nueva ciudad, viajaba a mundos lejanos con Habitantes de Alfa-Centauro encuentran la Sonda Voyager y me dejaba mecer por la Nana para un niño indígena o la Zamba del emigrante mientras esperaba a mi cita en el Km 0. La vida era casi perfecta.



El tiempo ha pasado y, como decía Ismael en Atrapados en azul, las cosas han cambiado, algunas para bien... otras no tanto. Me dejé contagiar por el pesimista sentimiento general de crisis y, bueno, el hecho de perder mi trabajo quizás también ayudó... han pasado algunos meses desde entonces y el número de desempleados, en el que me incluyo, no deja de subir. Incluso en estos momentos en que la vida se me ha torcido ligeramente encuentro refugio en la música de Ismael, pongo su nuevo disco Acuérdate de vivir y, además de recordarme que tengo que vivir, de nuevo pone acordes y palabras a mis sentimientos, por ejemplo, en Podría ser. Recuerdo un momento determinado en el que, derrotada, salía de una entrevista de trabajo en la que una chica más joven que yo me dijo "ya te llamaremos... " convencidas ella y yo de que no nos volveríamos a ver. Salí a la calle y empezó a llover en Madrid, corrí hacia la puerta del parking donde había aparcado el coche que mi mejor amiga me había dejado dejado para que llegara a tiempo a la entrevista. Entré en el coche llorando pensando: "¿Y ahora qué?" mientras giraba la llave y justo en ese momento Ismael me contestó "Y yo te diría, no sé, que las cosas van a marchar bien... " y estuve segura que de iba a ser así. Cuando salí del parking dejó de llover y salió el sol. Las calles de Madrid brillaban limpias y yo volví a casa cantando que, a pesar de todo, iba a procurar sonreír más a menudo porque, al fin y al cabo, afuera siempre me está esperando una nueva mañana radiante y soleada.


La música de Ismael Serrano me ha acompañado en los momentos más importantes de mi vida, forma parte de mí de una forma totalmente irreversible y maravillosa. En un mundo en el que nos hemos acostumbrado a comer con atentados en Pakistan todos los días, que nos parece normal que inmigrantes naufraguen en nuestras costas y que hemos perdido la capacidad de emocionarnos salvo si España gana un partido del mundial... en este mundo caótico yo tengo un refugio, una tabla de salvación, palabras que mueven sentimientos dentro de mí que ni sabía que sentía, acordes que acarician mi alma y hacen que el mundo sea un lugar mejor: yo tengo la música de Ismael Serrano.

Ismael... gracias.

domingo, 9 de mayo de 2010

Respuestas absurdas a exámenes


Esta mañana he estado ayudando a mi hermana a corregir algunos exámenes (trabaja de maestra en un colegio de Málaga) y nos hemos hartado de reir con algunas respuestas. Los niños tienen una imaginación desbordante y una lógica aplastante, de eso no hay duda. Después recordé que hace tiempo recibí varios mails con respuestas absurdas de exámenes. Los he buscado y entre los exámenes de los alumnos de mi hermana, los mails y el recuerdo de nuestras propias respuestas a exámenes del instituto, hemos acabado llorando de la risa.

He aquí una recopilación de esos mails de respuestas a exámenes. Algunas de las respuestas son fruto de la ignorancia, otras de la estupidez y otras me parecen poco verosímiles... sea como sea me he reído un rato así que lo comparto para que hagáis lo mismo.

- ¿Qué es la atmósfera?
La atmósfera es el sitio donde se encuentran los procesos atmosféricos como las nubes. En esta parte se producen los rayos sísmicos, que son aquellos que producen los terremotos y el temblamiento de tierra.

- Los Cuatro Evangelistas:
Los cuatro evangelistas eran 3: San Pedro Y San Pablo.

- Formación de las cordilleras:
Las montañas no se forman en uno o dos dias, tardan mucho tiempo en formarse.

- Movimientos del corazón:
De rotación alrededor de si mismo y de traslación alrededor del cuerpo.

- ¿Qué es un círculo?:
Es una línea pegada por los dos extremos formando un redondel.

- Averiguar si es primo el número 2639:
Para mi que este numero es primo porque no hay ningún numero que dividido por este numero que es 2639 nos de exacto. Si usted ve que esta mal lo corrija.

- Primera ley de Mendel:
Mendel era un hombre que durante toda su vida se dedico al cruce de las plantas. De sus experiencias hizo un libro pero lo publicaron en una encuadernación mala y la gente no se enteró. Después de Mendel dos personas descubrieron lo mismo que él sin saberlo y vieron que habían perdido el tiempo inútilmente.

- Etapas más importantes en la evolución del hombre:
Sobre el año 570 se cree en la primera aparición del Homo sapiens. A partir del 570 y hasta el 1200 el Homohabilis. A partir del 1200 y hasta aproximadamente el 1700 el Homohabilis y después, hombres normales.

- El Anarquismo:
Es una ideología racional y astringente.

- Marco Polo:
Fue un descubridor cartaginés que pretendía descubrir América; que lo consiguió. Marco Polo: un pionero.

- Acueductos:
Eran para transportar el agua de un extremo a otro en vez de ir cargando con los cubos.

- Los marginados:
Viven en la calle, no tienen dinero y no poseen privilegios como es ovio.

- La nobleza:
No podían ser de ella si no tenían sangre y no eran de familia de ese grupo.

- Edad Media:
En las tierras del noble se uvicaba la casa del señor, el molino, la tostadora del pan, etc...

- Literatura: medir el segundo verso escrito en la pizarra:
Unos 75 centímetros

- Esqueleto de la pantorrila:
Esta formado por el hueso mas largo del cuerpo, que es el fémur que va desde el omoplato hasta la rótula.

- El cerebro:
Las ideas, después de hablar se van al cerebro.

- Aves prensoras:
Son las aves que viven en las 'prensas', sitios donde hay mucho agua. Tienen bonitos coloridos, como el cuervo.

- Depuración del agua:
Se hace por los rayos ultraviolentos.

- Movimientos del corazón:
El corazón siempre esta en movimiento, solo esta parado en los cadáveres.

- Anfibios:
La rana tiene una hendidura cloacal, por la cual lanza el tipico sonido 'cloac, cloac'.

- Ejemplo de parásito interno:
Las vísceras.

- Productos volcánicos:
Las bombas atómicas.

- Las algas:
Son animales con caracteres de vegetales.

- Antibióticos:
El alcohol, el algodón y agua oxigenada.

- Glaciares:
Pueden ser por erosión y por defunción.

- Religión: Moisés y los israelitas:
Los israelitas en el desierto se alimentaban de patriarcas.

- La soberbia:
Es un apetito desordenado de comer y beber, que se corrige practicando la lujuria.

- ¿Qué río pasa por Viena?
El Vesubio Azul.

- Fases de la luna:
Luna llena, luna nueva y menos cuarto.

- Holanda:
En Holanda, de cada cuatro habitantes, uno es vaca.

- Afluentes del Duero por la margen derecha:
Son los mismos que por la izquierda.

- Fe:
Es lo que nos da Dios para poder entender a los curas.

- El hombre primitivo:
Se vestía de pieles y se refugiaba en las tabernas.

- Composición literaria que contenga sexo, monarquía, religión y misterio. Se ruega brevedad:
"¡Se follaron a la reina!, ¡Dios Mío!, ¿Quién habrá sido?”

- ¿Cuántos continentes hay?
Unos 150, aunque no he estado en todos. Conozco el de Majadahonda y Alcobendas. De todas formas ahora se llaman Carrefour.

- Enumera tres estimulantes del sistema nervioso:

El café, el tabaco y las mujeres.

- ¿Cómo se calcula el área del triángulo?

Es igual a la cuarta parte de la mitad de su lado por la semisuma de la raíz cuadrada de tres.

- ¿Qué es un reptil?

Es un animal que se disuelve en el agua.

- Explica los diferentes sectores de actividad de la población.
En el sector primario trabajan las personas que están en el paro, en el secundario, los que nacen y mueren, y en el sector terciario es cuando ya te han dado un trabajo.

- Palabra derivada de luz:
Bombilla.

- ¿Qué son los insectos?

Son una especie de aves pequeñísimas.

- Comenta algo del 2 de mayo:

¿De qué año?.

- ¿Qué sabes del voltio?

Fue inventado por Voltaire.

- ¿Qué tipos de ganados existen?

Ovino, bovino y guarrino.

- ¿Qué es un alfarero?

El que tiene un farol.

- Pediatra:

Médico de pies.

- ¿Cómo se llaman las escamas del tiburón?

No tiene escamas sino pelos.

- Ejemplo de reptil:

La serpiente “putón”.

- Traduce al castellano "Ave Caesar morituri te salutan":

Las aves de Cesar murieron por falta de salud.

- ¿Conoces algún vegetal sin flores?

Conozco.

- Háblame de Quevedo:

¡Era cojo!, pero de un solo pie.

- ¿Qué es el cerebelo?

El fruto del cerebro.

- Barroco:
Estilo de casas hechas de barro.

- Polígono:
Hombre con muchas mujeres.

- El arte griego:
Hacían botijos.

- Nombra un gusano que no sea la lombriz de tierra:
La lombriz de mar.

- El oído interno:
Consta de utrículo y dráculo.

- Minerales:
Son animales sin vida.

- Calamar:
Se llama así porque cala los mares.

- Volcanes:
En Mallorca está el Teide. El agua de mar se solidifica y sale por el cráter.

- Peces:
El caviar se hace con huevos de "centurión".

- ¿Dónde fue bautizado Jesucristo?
En Río Janeiro.

- La médula espinal:

Es un tubo de 10 a 12 metros donde decían los antiguos que residía el alma.


- Napoleón:
Está enterrado en "Los Paralíticos", en París.

- Anfibios:
De los huevos de rana salen unas larvas llamadas cachalotes.

- La piel:
Es un vestido sin el cual no resistiríamos los porrazos, es además un muro de contención para que no se nos salgan las carnes.

- ¿Quién fue Anibal?
Fue un jefe cartilaginoso.

- ¿Qué son las arterias?
Son unos tubitos de plástico flexibles.

- ¿Qué es la hipotenusa?
Lo que está entre los dos paletos.

- Mahoma:
Nació en La Meca a los cinco años.

- Marsupiales:
Son los animales que llevan las tetas en una bolsa.

- Partes del insecto:
Son tres: in-sec-to.

- La Catedral de León:
Fue construída por los romanos gracias a un arquitecto americano.

- ¿Qué son los terremotos?
Son movimientos bruscos que se tragan a las personas.

- Rumiantes:
Son los que eruptan al comer.

- Música. La orquesta:

La orquesta es cuando se juntan mucha gente que toca, y toca la música. Los instrumentos se colocan unos delante y otros detrás y eso depende del tamaño, por ejemplo la gaita se coloca siempre delante.

- Países y lugares productores de miel:
La Granja de San Francisco.

- La Santísima Trinidad:
Son el Padre, el Hijo y una palomita que vive con ellos.

- Frutos secos:
Entre ellos está la naranja, que se divide en varias partes llamados "grajos".

- ¿Qué son los fósiles?
Son unos señores muy antiguos.

- Animales polares:
Son la Osa mayor y la Osa menor.

- ¿Qué son las lenguas vernáculas?
Las que se hablan en las tabernas.

- Sancho Panza:
Era muy aficionado al vino, a las mujeres y a las drogas.

- Movimiento adagio:
Eso no lo trae mi libro.

- Religión:

Caín mató a Abel con una molleja de burro.

- Erasmo de Rotterdam:
El Asno de Rotterdam es la escultura de un burro célebre que está en Amberes.

- Reproducción sexual:
Para que se provoque la fermentación, tienen que estar el órgano masculino dentro del femenino.

- ¿Qué significa leucocito?
Como su propio nombre indica "leu" significa animal, y "cocito", pequeño.

- Señale un molusco perjudicial:
El león.

- ¿Cómo se llaman los habitantes de Ceuta?
Centauros.

- Posición de los ojos en las aves rapaces:
Uno hacia arriba, otro hacia abajo y otro hacia atrás.

- ¿Qué es la Prehistoria?
Fue la época prenatal del hombre. Comenzó cuando se extinguieron los dinosaurios y acabó cuando se inventó la imprenta.

- ¿Qué es un fósil?
Es un animal que se extrae de los grandes museos, como el de Madrid.

- ¿Cómo eran los egipcios?
Adoraban a los animales, no como nosotros, que los tratamos a patadas.

- Filosofía:
Sócrates fue condenado a muerte por los socialdemócratas, Aristóteles de tanto pensar inventó la filosofía y Platón fue discípulo de Aristóteles y estudió en los jesuitas.

- Roma:
El Trivium y el Quadrivium eran dos juegos de mesa. Los romanos no podían hacer bien las cuentas porque en vez de números tenían letras y se equivocaban mucho. Cuando conocieron a los árabes aprendieron los números y ya las cuentas les salían bien. Pompeya desapareció arrasada por un volcán en erección.

- Cristianismo:
Pedro se convirtió en el primer boticario de Cristo en la Tierra. En el desierto, Cristo se alimentaba de pan y gambas. Cristo resucitaba a muchos enfermos.

- Edad Media:
La feudalización de la Iglesia consistió en que el señor disponía de un obispo y de una obispa mujer para su propio gusto.

- Descubrimiento de América:
En 1492 se produjo la descubrición de América. Napoleón descubrió el nuevo mundo pero el nombre de América se debe a Américo Vespúdrico.

- ¿Derivados de la leche?
La vaca.

- Traduce "cogito, ergo sum":
Le cogí lo suyo.


... jajajajajajajajajajajajajaja...



martes, 13 de abril de 2010

Nuevo blog: "La música del aire"

Hace ya tiempo que me rondaba por la cabeza la idea de hacer un blog dedicado a la música y a la LSE (lengua de signos española) colgando vídeos de canciones en LSE para que todo el mundo pudiera "escuchar" la música. Pues bien, hoy martes y trece por fin lo he estrenado... espero que os guste.


domingo, 4 de abril de 2010

Mäbu




María Blanco es Mäbu, y Mäbu son María Blanco (compositora, voz, guitarra acústica y percusión), Txarlie Solano (productor, bajo, guitarra acústica, piano y percusión) y un puñado de buenos músicos que aportan su buen hacer para beneficio de los que disfrutamos de la música bien hecha.

María, el alma de Mäbu, siempre ha estado rodeada de música. Nació y creció alimentándose de ella hasta que un buen día descubrió que también podía crearla y se puso a componer canciones. Txarlie Solano, para mí la persona que más entiende de música de este país, se cruzó en su camino y juntos empezaron a dar tímidos conciertos en pequeñas salas de Madrid. La simpatía de María, la profesionalidad de Txarlie y la calidad de sus canciones hicieron que tardaran poco en ser conocidos y queridos hasta el punto de empezar a recibir ofertas de varias discográficas.




Las canciones de María tienen magia. Tiene un secreto para componer que yo no voy a desvelar aquí pero que es tan original como toda ella entera. Con una voz dulce, pícara y fresca enamora a todo el que la escucha. Su música es directa y natural con un sonido original y muy personal que va desde el folk hasta la música de autor. Se nota que María sabe muy bien lo que hace y que hace lo que quiere: lo mismo canta una preciosa balada en inglés que un pegadizo estribillo en alemán o hace que el público de sus conciertos aprenda una coreografía imposible. Es única.

Finalmente firmaron con Warner y, después de meses de ensayos, grabaciones y arreglos, su primer disco está a puntito de ver la luz. No tengo ninguna duda de que va a ser un éxito y que Mäbu sonará en todas partes, sólo es cuestión de tiempo... ya me daréis la razón.

Os dejo un vídeo de una de mis canciones favoritas de Mäbu... bueno, en realidad es una de mis canciones favoritas en general: "A la vez".



Mäbu en myspace
Fotos de Pablo F. Juárez

viernes, 26 de febrero de 2010

Dones y maldiciones

A veces se me olvida quién soy. No me pasa mucho, pero me pasa. Entre los elogios y las críticas, entre el cariño de verdad y el fingido, entre la amistad y el compromiso, entre los que me quieren y los que no tanto... hay veces que no lo tengo claro, y es entonces cuando miro la imagen de mí que me devuelven los ojos de los que más me quieren y con sus piezas vuelvo a reconstruir el puzle que soy yo.
Uno de esos días en los que buscaba mi reflejo, me encontré con algo que había escrito una de las personas que mejor me conocen. Hoy he vuelto a leerlo y he vuelto a reconocerme en sus palabras. Os dejo por aquí lo que Estela escribió con la esperanza de quitarle la razón un día de estos.



DONES Y MADICIONES

Lo que la mayoría de la gente sabe de las migrañas se reduce a que son dolores de cabeza gigantes, pero es como decir que un desierto es un montón de arena. Una migraña es el dolor superlativo, la desesperación de un sufrimiento continuo que te sume en la oscuridad y la impotencia, y sólo sabes que harías lo que fuera por detenerlo. Cualquier cosa por hacerlo desaparecer. Cuando tu realidad se reduce a un dolor incesante, la razón se retira, cualquier ruido inesperado es una tortura, los colores se difuminan y la luz se convierte en un puñal asesino que te ataca cuando menos lo esperas. Yo conozco gente que ha hecho pequeñas locuras en medio de una crisis, locuras simplemente para parar el dolor. Cualquier cosa. En una crisis en condiciones morirías sin dudarlo si eso asegura el final de la tortura, sino quedase ese resquicio animal a lo que se reduce nuestro instinto de supervivencia y que te impide llevar la locura al límite. Cualquier cosa, lo que sea, sólo para dormir y que el dolor cese.

Esta maldición, como cualquier otra, viene de serie con un don. Imagino que la Naturaleza trata de compensarte por las molestias de un dolor inhumano, y aunque el regalo no cubra la magnitud de la maldición, a su manera trata de difuminarlo. La mayoría de la gente que conozco que sufre de migrañas periódicas tienen una hipersensibilidad que nos convierte en una especie de barómetros sobrehumanos. Sientes los cambios de presión atmosférica, lo cual no siempre es demasiado útil. También detectas los aromas y olores con un olfato hipersensible que aunque a veces puede ser molesto, a veces te da sorpresas agradables. Es quizá como si esos sentidos que muchos animales tienen tan desarrollados afloraran y, en ocasiones, puedes disfrutar de una visión del mundo especial y diferente.

Además, aprendes a valorar cada día y cada segundo libre de dolor, los colores son más vivos cuando puedes verlos. La vida te sonríe aunque todo vaya mal, porque podría ser peor, podrías doler.

Si esto es así cuando las migrañas son periódicas, imaginad cómo sería cuando la excepción es no doler, cuando la mayor parte de los días convives con una migraña de mayor o menor intensidad. Yo conozco a alguien así, ya os hablé de ella. Mi hermanita, de las Niñas de la Doble Moral, la del superolfato. Ahora entendereis el porqué de ese superpoder. Cuando el dolor cesa, sus increíbles ojos brillan con una intensidad de la que no puedes escapar. Es imposible no quererla. Y esa sonrisa... Nunca podréis asegurar que sabeis lo que es la felicidad hasta que veáis a Eve reír. Es como una oleada de frescura, como una lluvia de abril, como sentir el sol de primavera, como la primera nevada de tu vida cuando el mundo parece blanco y puro y te inunda una alegría casi irracional. Te golpea de repente con su risa, y no puedes evitar sonreír, no puedes escapar y te enamora. Ojalá pudiera describiros con palabras el frescor de su risa y la calidez de su mirada, lo especial que es tenerla cerca. Ojalá tuviera el suficiente dominio de las letras como para que pudierais imaginarla, porque no tengo ninguna imagen que pudiera expresar una décima parte de la realidad. Es casi como intentar enfrascar la ilusión en un botecito, o embotellar el aroma de césped recién cortado, o dibujar lo que sientes con el primer amor. Las fotos no llegan a reflejar nunca esa risa, porque no es sólo una imagen sino un sentimiento que te aborda, un sonido fresco que inunda la sala.

Como cualquier don, éste viene de serie con una maldición. Imagino que la Naturaleza trata de compensar al resto de la humanidad por las molestias de no poseer ese regalo. Eve, con esa capacidad sobrehumana de enamorarte, de inocularte ganas de sonreír cuando la tienes cerca, se ve incapaz de amar. Como si de un cuento se tratase, como si fuese una especie de Blancanieves a la que las hadas madrinas han dotado de dones desde la cuna, una bruja mala deseó a Eve la maldición de no enamorarse. Para ti el amor será una enfermedad, dijo la bruja. Y así fue. Eve creció enamorando casi sin darse cuenta, con esa risa, esos ojos, una personalidad fuerte y arrolladora que te mece cuando hace falta y te atropella cuando es necesario. Y Eve creció con una minusvalía invisible, una incapacidad para enamorarse, un miedo atroz a hacerlo y una inestabilidad en su esencia que provoca tempestades de sentimientos en las que es difícil mantener el barco a flote. Con la sinceridad como bandera, tiene una combinación de dulzura y bordería que hace incluso más difícil no quererla aunque a veces deseases matarla.

Por supuesto, como en cualquier cuento que se precie, seguro que hubo un hada que, indecisa sobre su bendición, permaneció entre las sombras pensando qué desear a Eve. Este hada debió escuchar sobrecogida la maldición de la bruja, y sin duda ideó una cura a esa enfermedad. Por desgracia, esa hada era tan tímida que se acercó sólo cuando estuvo segura de estar sola con la niña, y susurró su deseo sobre la cuna de forma casi imperceptible. Por ello, Eve aún no ha encontrado la cura. Gobierna el barco como puede, luchando con las tempestades de su propia inestabilidad natural. Escapa del amor en cuanto tiene ocasión, enamorando sin querer a su paso, y encontrando la felicidad tras alguna esquina cuando menos se lo espera. Pequeñas cosas que la iluminan. Un día sin dolor, un paseo por Madrid, un concierto, un amigo, la llamada telefónica de una hermanita, una serie comiendo palomitas arrebujada en la manta. Y así, esa sonrisa sigue sin serle negada a la humanidad, a la que pertenece por derecho, porque nada tan bello puede sernos arrebatado sin más. Y un día, cuando menos lo espere, el deseo secreto de esa última hada tímida y rezagada se hará realidad, y quién sabe cómo y por qué, Eve se enamorará.

Ella no lo cree. Estará leyendo estas letras, sonriendo, queriéndome, quizá con la lágrima apostada al borde de esos ojos increíbles, y pensando con dulzura que me equivoco. A veces nos sentimos demasiado adultos para creer en cuentos de hadas. A veces nos escudamos en nuestra circunstancia y no queremos creer que algo puede cambiar. A veces es más fácil resignarse a no amar que exponerse a hacerlo. Pero hay algo irrefutable, un argumento absolutamente cierto y comprobable que nadie me puede negar: los deseos de las brujas malas siempre siempre se vuelven en su contra.




Podéis seguir a Estela en su blog www.librodearena.com/daena, pocas personas escriben como ella, eso sí que es un don.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Madrid en diciembre

No me daba la gana terminar el año lamentándome de lo malo que había sido... y no lo hice. Me fui a llenarme de besos, abrazos y música a la ciudad donde mis sueños se hicieron tantas veces realidad.





Este fin de semana he estado en Madrid. Me encanta esa ciudad, me ha gustado siempre, antes durante y después de haber vivido allí. Madrid es una ciudad llena de vida y de tristeza, pero es que hasta su tristeza es bella. Aunque lo más importante de Madrid es la gente que vive allí, sin ellos Madrid no sería lo que es ni yo sería lo que soy. Voy a echarla de menos hasta que vuelva... aunque en realidad tengo la sensación de que nunca me he ido del todo.

La protagonista de la primera parte de estos días en Madrid ha sido Esther, que ha tenido la gran amabilidad de dejarse convencer para disfrutar de unos días diferentes antes de que termine el año, para empezar con buen pie, claro. Esther vivió en Madrid los primeros años de su vida y hacía mucho tiempo que no pisaba esas calles. Ha sido muy especial estar a su lado mientras volvía a descubrir los sitios donde su padre la llevaba de pequeña, me ha contagiado de su ilusión y me ha aguantado la misma pregunta una y otra vez durante todo el viaje: "¿Te lo estás pasando bien, de verdad?", pobrecita mía, que paciencia ha tenido. Lo que no sabía Esther es la cantidad de gente y de música que iba a conocer en estos días, espero que no se haya saturado y que quiera volver a recorrer conmigo el camino del Barcelona8 al Libertad8 de madrugada.

Siempre me pasa lo mismo cuando vuelvo, quiero estar con todas las personas a las que añoro y aunque intento estirar el tiempo todo lo que puedo, siempre me quedan abrazos por dar y conversaciones pendientes, nunca estoy mucho tiempo en el mismo sitio y llego a casa totalmente agotada, aún así merece la pena cada minuto que pierdo de sueño para estar con ellos.

El pimer día y nada más llegar paseé sola por mi antiguo barrio (Sol) para sentir el cálido frío de Madrid. Nos recibió con una sonrisa la Anfitriona con mayúsculas de Madrid: Victoria. Después se sucedieron quedadas en el Km 0 una y otra vez, abazos, besos y muchas cosas que contar. Reencuentros, toallas, Baileys y luces de navidad por todas partes. Huevos rotos con jamón, tostas del Malaspina y unos ojos verdes que hacía años que no veía... resulta que este fin de semana estábamos casi todos en Madrid. No podía ser mejor. Prisas, frío por Alcalá y Gran Vía, llegamos a Chueca y empieza a sonar la música en la mesa de siempre... Robinson, Peter Parker, Damien Rice, REM y los Rolling llenaron la noche. Vic, Ana, Laura, Fran, Pascu y más paseos por Gran Vía de madrugada. De pronto Elena más guapa que nunca, la luz de Estela, Candela, Manolo, Tontxu, Carlitos, Helión y Dani y ya estaba en casa. Y una sorpresa totalmente inesperada y fantástica: Carlos, al que no veía desde un concierto de Silvio en Sevilla hace muchos años. Y muchos más abrazos y muchos más besos.

El segundo día empezó al mediodía. De vuelta al Km0 y hasta allí llegó la brisa de las playas de Cádiz y Valencia. Subimos un poco más y al poco también soplo la brisa del norte. Paseamos por el Retiro, congelados y felices. Paco y Maribel huyeron del frío y nosotras volvimos a Sol planeando la noche y confirmando citas y más besos. Y la noche empezó con el abrazo esperadísimo de la chica con nombre de cantautor a la que tanto echo de menos sin apenas conocerla. Medio concierto por un lado, otro medio por otro, y Adán al piano y Fran a la voz me dejaron clavada en la silla del Libertad8, quieta... si alguien me hubiese movido en ese momento me habría deshecho en lágrimas. Nuevas caras y nuevos besos: mis niñas Goizueta a las que adoro, Pablo, Diego, Marjorie y muchas manos que despertaron muchas, muchas risas.

El tercer día no recuerdo cuando empezó, pero recuerdo que terminó nevando. De nuevo al Malaspina a comer tostas y croquetas y a la Tintorería para seguir haciendo lo mismo. Mi Esther del norte me recordó los planes que aún tenemos pendientes y, después de rodearnos de letras en la Casa del Libro, nos fuimos a Atocha para despedirnos de mi Esther del sur. Después calefacción, ducha y prisas. "No me puedo creer que no conozcas La Latina". Una cena perfecta en la mejor compañía. Preguntas, respuestas y la certeza de que una nueva y buena amistad acababa de empezar. Vinos en el Libertad8, copas en el Barcelona8 y la noche oscura de Madrid empieza a pintarse de blanco. Me costó llegar resbalándome en la nieve...

El cuarto día tenía que volver a casa pero la nieve me sirvió de excusa para alargar mi fin de semana dos días más... me encanta el frío. Ana me acoge en su Torre de Babel y a partir de ahí ya no diferencio el día de la noche. Películas argentinas, espaguetis bolognesa y décimos de lotería a medias. Concierto con sabor canario y sensibilidad a flor de piel, Noe, Pablo y Gonzalo. Y más besos y muchos más abrazos.

Creo que amaneció el quinto día, pero no lo recuerdo bien. Sólo recuerdo colchones en el suelo, leche con miel, mantas, una tele más grande que la pared y a Capone dando saltos y pisándonos. Tampoco recuerdo si comí, creo que tomé sopa... lo que sí recuerdo son las velas de vainilla y la gente mojándose por Carretas. En taxi a toda prisa hacia el Galileo y Tontxu desde el escenario arrancándonos risas y lágrimas, todo a la vez. De pronto llega Jana, quien no había llamado a nadie pero tenía la seguridad de encontrarnos a todos allí... y allí estábamos, todos... o casi. Cae la lluvia con fuerza en Madrid y hacemos la última visita el Libertad8. Y yo, que ya estaba agotada, volví a casa con la intención de dormir sin saber que aún me esperaban Jack Nicholson y El Resplandor enredada en brazos... esta vez sin besos, sólo abrazos.

Escribo ésto en el tren de vuelta a casa, agotada y feliz y sabiendo que, en realidad, el 2009 no ha sido tan mal año.

martes, 8 de septiembre de 2009

Despierta...




... Y aquí estoy, despierta, pero sin moverme demasiado, no vaya a ser que el mundo se dé cuenta de que ya no sigo durmiendo...

lunes, 15 de junio de 2009

Mi derecho a estar fuera de cobertura


El sábado salí a cenar con una amiga. Hacía tiempo que no nos veíamos y teníamos cosas que contarnos. Pedimos una mesa de dos, pero teníamos que haberle dicho al camarero que no sabíamos con cuánta gente íbamos a cenar porque al final creo que fuimos unos quince... y es que nuestros móviles no pararon de sonar durante toda la cena. Primero fue la hermana de Mª José (la amiga con la que cenaba) para preguntarle dónde estaba, después mi madre, que si iba a ir a casa a cenar, Nico que llamaba para contarme las últimas novedades, Antoñi para saber a qué hora llegaría Mª José, sms de Elena y Ana para ver cómo había llegado de Madrid... y así toda la cena.

Estoy cansada de estar dependiendo del móvil todo el tiempo. Si estoy en un sitio sin cobertura me angustio... ¿y si me llaman justo en ese momento para una urgencia? (teniendo en cuenta que no soy ni bombero ni médico ni nada parecido no debería preocuparme tanto, ¿qué podría hacer yo en una urgencia? En fin... ). Si estoy en la playa y me apetece darme un baño, aviso a los que se quedan en la toalla: "Si me llaman al móvil lo cogéis, a ver si va a ser importante". Cuando voy conduciendo tengo el manos libres cerca, por si acaso ¿y si me llama alguien y se enfada porque no contesto?. Soy una esclava del móvil...

No voy a entrar en valorar cómo nos hemos ido haciendo dependientes de lo que en un principio nos haría más libres, ni cómo las nuevas tecnologías se van incrustando en nuestras rutinas... Que cada cual piense lo que quiera. Yo particularmente me he cansado de creer que tengo que estar siempre disponible y REIVINDICO MI DERECHO A ESTAR FUERA DE COBERTURA.

Y es que, también, como además de ser esclava del móvil soy consumidora en potencia, hace tiempo me compré un móvil con pantalla táctil... ¿Ventajas? Ninguna. ¿Inconvenientes? Mi móvil tiene una vida social aparte de la mía. Como es táctil, cada vez que lo echo al bolso se desbloquea solo y empieza a llamar en orden alfabético a todos mis contactos: Alberto, Álvaro, Ana, Andrés, Ángel, Antoñi, etc...

Por éstos y otros motivos he decidido apagar el móvil... al menos un ratito... los días pares... o durante la cena... o algo.